Huella de Carbono y Competitividad de la Exportaciones

Un efecto indirecto del cambio climático ha llegado vía nuevas regulaciones del comercio internacional y la preocupación de los consumidores, sobre todo de los países desarrollados, por las emisiones generadas en la producción e importación de los bienes que consumen. La sensibilidad respecto de la huella de carbono de los alimentos que se importan es especialmente significativa.

Impulsados por una transformación de la demanda en países con mercados maduros y soportado por acuerdos internacionales mandatorios y/o voluntarios (Ej. Acuerdo de Paris, Acuerdo de NY) los temas relativos a la sostenibilidad de los negocios han aumentado su relevancia. Progresivamente vemos la puesta en práctica de políticas públicas e iniciativas privadas para enfrentar adecuadamente los desafíos del desarrollo sustentable, la eficiencia energética y la reducción de la huella de carbono.

En este contexto, se identifican ejemplos emblemáticos sobre todo en el ámbito de la oferta de productos de exportación, donde se viene introduciendo la Gestión de la Huella de Carbono (GHC) como práctica aliciente para aumentar la eficiencia y competitividad de las empresas, y diferenciar sus productos en mercados maduros.  Algunos ejemplos de este movimiento de mercado son la huella de carbono del Vino en Chile, la Quinua en Bolivia y el Agave en Uruguay